Hace cinco meses un pequeño ser vive dentro de mí, Al comienzo no era consiente de esto, pero los días iban pasando, la barriga creciendo, los malestares destruyéndome y así fui haciéndome a la idea. Siempre creí que era un mito esto de los malestares y cambios emocionales en las mujeres embarazadas, es que la verdad siempre me vi muy lejos de ser madre, más bien siempre enfocada en el trabajo, los estudios, los viajes y demás cosas que tanto disfruto hacer, pero ahora me estremezco cuando pienso que todas estas cosas que me gustan hacer, las haré con mi pequeña, ah es cierto no les dije, será una linda mujercita, y si bien es cierto que Jaime y yo (Jaime es mi compañero de vida), la esperamos con ansias locas y con mucha alegría, el embarazo es muy pero muy duro, así es. Siempre nos dicen a las mujeres que el embarazo es una bendición, y que es una etapa muy linda y mágica, claro está, además de la responsabilidad que implica ser madre, pero poco se habla del lo difícil que es llevarlo. Los primeros meses,las nauseas terribles, los dolores de cabeza, las ganas de llorar, etc. , pasada esta etapa hay cierto alivio y cuando menos te das cuenta la barriga está creciendo y a su vez aparecen nuevos malestares, dolor de espalda, somnolencia, mucha hambre, más hambre, te sientes gorda y fea, ya no puedes hacer las caminatas largas que solías hacer, y salir a comprar zapatos es un suplicio. Así pues han pasado ya cinco meses y tengo que mencionar que es muy importante el apoyo que encuentro en Jaime, él es muy paciente y a pesar de mis cambios intempestivos de humor, está siempre ahí para ayudarme y hacer mas llevaderos estos días, siempre le habla a mi barriga como si estuviera seguro de que en el interior esa personita puede oírlo, pues acabó contagiándome esa seguridad y ahora los dos le hablamos y cantamos, y Sipán ( es nuestro hijo, un hermoso perro peruano, ya está la familia completa) colabora con sus musicales ladridos, ahora me da la impresión de que mi pequeña ya nos reconoce, por que luego de hacer todo esto nos responde con energicos golpes que podemos sentir emocionados. Es así como paso estos días, entre los molestos síntomas y la inmensa alegría de sentir cada vez más a mi "hija", esa pequeña parte de mí, que ya desde ese espacio liquido en donde se encuentra, me va enseñando sobre la vida, sobre mi.....



No hay comentarios:
Publicar un comentario